Compites con aguantar el dolor
La mayoría no elige entre dos fisios: elige entre pedir cita o esperar a ver si se pasa. Explicar cuándo hay que venir —y cuándo no— trae pacientes que hoy no existen.
Casi nadie escribe «fisioterapeuta»: escribe lo que le duele, con sus palabras, o se lo cuenta a ChatGPT. Y cuando por fin decide pedir cita, la quiere para esta semana, no para dentro de tres.
¿por qué me duele la lumbar al levantarme de la cama?
¿qué fisio hace punción seca cerca y tiene hueco esta semana?
¿la fisioterapia de suelo pélvico entra por mi seguro?
La mayoría no elige entre dos fisios: elige entre pedir cita o esperar a ver si se pasa. Explicar cuándo hay que venir —y cuándo no— trae pacientes que hoy no existen.
Es la primera pregunta del paciente y casi ninguna web la contesta. Las mutuas con las que trabajas, y qué pasa si viene por privado, deberían estar escritas, no dichas por teléfono.
Con un dolor agudo gana quien puede atender antes. Publicar disponibilidad real y dejar reservar en el momento pesa más que un formulario que contestas mañana.
Páginas por dolencia y por técnica escritas como lo cuenta el paciente, reserva online con huecos de verdad, mutuas y tarifas (sesión y bono) a la vista, y el equipo con nombre, formación y número de colegiado.
Y si te reconoces en lo contrario, sigamos hablando. ↓
Equipo muy profesional. Han hecho un gran trabajo en mi proyecto.
— Joan Seguí
Te decimos si apareces en Google y en las IA cuando alguien busca fisio para un dolor que no se le pasa, qué está haciendo tu competencia — y qué falta para aparecer. Te responde quien hará el trabajo, no un comercial.