Vendes fechas, no servicios
Tu producto es un sábado concreto, y cuando se va no vuelve. Por eso lo primero que quiere saber quien te escribe es si tienes libre el suyo: la disponibilidad pesa en la decisión más que cualquier descripción del menú.
La pareja empieza a mirar fincas y proveedores mucho antes de tener nada decidido, se guarda cuatro o cinco nombres y solo visita a los que le encajan por fecha, aforo y presupuesto. Ese cribado pasa entero por internet.
¿cuánto cuesta una boda de 100 invitados?
¿qué fincas para bodas quedan libres para el próximo septiembre?
¿dónde celebrar una comida de empresa para 40 personas?
Tu producto es un sábado concreto, y cuando se va no vuelve. Por eso lo primero que quiere saber quien te escribe es si tienes libre el suyo: la disponibilidad pesa en la decisión más que cualquier descripción del menú.
En esos escaparates pagas por destacar y apareces ordenado junto a tus competidores, y la consulta que llega la ha recibido también el de al lado. La visibilidad que construyes por tu cuenta no te la puede apagar nadie ni subirte de precio en enero.
Nadie contrata una finca ni un catering sin verlo y sin probarlo. Todo lo de antes —fotos, aforo, qué incluye, una horquilla— sirve para una sola cosa, que pidan visita, y por eso se escribe distinto que un catálogo.
Las fechas que te quedan por temporada, qué incluye cada opción con una horquilla por invitado, galería de celebraciones reales con su aforo y su montaje, y un formulario que pregunte fecha, número de invitados y tipo de evento antes de pedir el teléfono.
Se trabaja aparte: comuniones, bautizos, cenas de empresa y comidas de Navidad se buscan en otros meses y con otro comprador. Es lo que llena el calendario cuando la temporada de bodas se acaba.
Sirve, cambiando a quién le hablas: la pareja llega con la fecha cerrada y busca por servicio y por disponibilidad ese día. Catering, música o decoración se buscan por separado, y cada uno necesita su página.
Las consultas se mueven en semanas, pero la caja llega en la temporada siguiente. En tu gremio lo que se trabaja este otoño se cobra dos veranos después, y conviene tenerlo claro antes de empezar.
Ni señal ni reserva por adelantado: una cuota mensual cerrada, sin permanencia, y si un mes decides parar, se para. La web, si toca, con presupuesto aparte y cerrado, y el análisis inicial no se cobra.
Dónde sales cuando alguien busca finca, catering u organizador para una boda en tu provincia, qué nombres da una IA cuando le piden dónde celebrar y quién se está quedando esas visitas. Y las tres primeras cosas que cambiaríamos.
No: ese asesor mira tu ficha dentro de su portal, y su interés es que rindas allí. El informe mira lo que pasa fuera, en Google y en las IA, que es donde el portal no puede ayudarte. Y no compromete a nada.
Y si te reconoces en lo contrario, sigamos hablando. ↓
Muy recomendable, me parecen muy profesionales y estamos encantados de que formen parte de nuestro proyecto.
— zaka
Te decimos si apareces en Google y en las IA cuando alguien busca dónde celebrar su boda, qué está haciendo tu competencia — y qué falta para aparecer. Te responde quien hará el trabajo, no un comercial.