Qué precio tiene montar una tienda online de cero
Una tienda online funcional en España cuesta, en 2026, entre 1.500 € y 8.000 € si la desarrolla una agencia o freelance, y entre 30 € y 150 €/mes si optas por una plataforma de suscripción. La diferencia no es caprichosa: depende de si vendes 20 referencias o 2.000, de si necesitas integrar un ERP o simplemente PayPal, y de cuánto quieres que el proyecto dure sin romperse.
Hay una idea que conviene aclarar desde el principio: el precio de la tienda y el precio de la tienda que vende no son lo mismo. Una plataforma barata puede dejarte publicado en un fin de semana; una tienda que convierte necesita velocidad, buena experiencia de compra, SEO y un flujo de pago que no asuste al cliente. Todo eso tiene un coste, aunque no siempre aparezca en el presupuesto inicial.
Factores que de verdad mueven el precio

Cuando alguien pide presupuesto y recibe rangos muy dispares, suele ser porque cada proveedor está cotizando un proyecto diferente. Estos son los factores que más peso tienen:
Número de productos y variantes. No es lo mismo subir 50 referencias con una foto y precio que gestionar 5.000 productos con tallas, colores, stocks por almacén y feeds para Google Shopping. La diferencia en horas de trabajo (y en coste de hosting) es enorme.
Funcionalidades. Una tienda básica necesita carrito, pasarela de pago y ficha de producto. Una tienda avanzada puede necesitar comparador de productos, lista de deseos, programa de puntos, integración con marketplaces, suscripciones recurrentes o reservas con calendario. Cada funcionalidad extra tiene precio.
Diseño personalizado vs. plantilla. Una plantilla premium bien configurada cuesta entre 50 € y 200 € y da muy buenos resultados si el negocio no tiene requisitos visuales muy específicos. Un diseño completamente a medida desde cero puede sumar 2.000 €-4.000 € solo en maquetación.
Pasarelas de pago. Integrar Stripe o PayPal es sencillo y barato. Añadir Bizum nativo, financiación a plazos (Aplazame, SeQura) o pagos recurrentes requiere más configuración y, a veces, comisiones adicionales por transacción.
Idiomas y mercados. Una tienda en español y catalán ya implica doble trabajo de contenido. Si añades inglés y logística internacional, el presupuesto sube notablemente.
SEO desde el primer día. Una tienda bien estructurada para posicionarse en Google no es más cara de construir, pero sí requiere que quien la desarrolla sepa lo que hace: URLs limpias, metadatos por categoría y producto, marcado schema para rich snippets, y velocidad de carga optimizada. Ignorar esto al principio es el error más común — y el más caro de corregir después.
Plataformas más habituales y lo que cuestan
La plataforma que elijas marca el punto de partida del presupuesto. Aquí van los tres caminos más comunes en el mercado español:
| Plataforma | Coste inicial | Coste mensual | Para quién |
|---|---|---|---|
| WooCommerce (WordPress) | 1.500 €–8.000 € (desarrollo) | 20 €–80 € (hosting + plugins) | Negocios que quieren control total |
| Shopify | 0 € (configuración propia) o 500 €–2.000 € (agencia) | 29 €–299 € + comisiones | Marcas que prefieren sencillez operativa |
| PrestaShop | 2.000 €–10.000 € | 30 €–100 € (hosting) | Catálogos grandes con lógica compleja |
| Plataformas SaaS (Wix, Squarespace) | Muy bajo o cero | 17 €–49 € | Proyectos pequeños con pocas SKUs |
WooCommerce sigue siendo la opción más elegida en España para proyectos serios porque combina flexibilidad total con coste de entrada razonable. Shopify tiene ventaja si valoras que el mantenimiento técnico corra por cuenta del proveedor, aunque sus comisiones por venta acaban pesando con el tiempo.
La plataforma más barata al inicio no siempre es la más económica al año. Las comisiones por transacción y los límites de productos pueden encarecer una plataforma SaaS más de lo que parece en el plan básico.
Si quieres profundizar en la opción de WordPress, nuestra guía de tiendas online con WooCommerce lo explica con detalle, y en el artículo sobre cómo crear una tienda online en WordPress encontrarás el proceso paso a paso.
Costes recurrentes que se olvidan en el presupuesto inicial
Una tienda online no es un gasto único. Estos son los conceptos que aparecen una vez lanzada y que sorprenden a muchos:
- Hosting y dominio: entre 10 € y 80 €/mes según el tráfico y la plataforma. Un hosting compartido barato no aguanta picos de visitas.
- Certificado SSL: gratuito en la mayoría de hostings modernos, pero imprescindible. Sin HTTPS, Google penaliza y los compradores abandonan.
- Plugins y licencias: los plugins premium de WooCommerce (pasarelas, suscripciones, envíos avanzados) tienen renovaciones anuales que pueden sumar 200 €–600 €/año.
- Mantenimiento técnico: actualizaciones de WordPress, plugins y tema; copias de seguridad; revisiones de seguridad. Un servicio de mantenimiento web WordPress profesional cuesta entre 39 € y 150 €/mes según el alcance.
- Fotografía de producto: subestimada siempre. Una sesión profesional para un catálogo mediano puede costar entre 300 € y 1.500 €, pero las ventas online dependen directamente de la calidad de imagen.
- Marketing y captación: la tienda existe, pero alguien tiene que traer tráfico. Presupuesta campañas de Google Ads, SEO o email marketing desde el primer mes.
Rangos reales según el tamaño del proyecto

Para orientarte sin rodeos:
Tienda pequeña (hasta 100 productos, funcionalidades estándar) Presupuesto de desarrollo: 1.500 €–3.500 €. Hosting + mantenimiento: 40 €–80 €/mes. Adecuada para tiendas locales, artesanos o negocios que empiezan a vender online.
Tienda mediana (100–1.000 productos, integraciones básicas) Presupuesto de desarrollo: 3.500 €–7.000 €. Hosting + mantenimiento: 60 €–120 €/mes. Aquí ya entra la integración con sistemas de gestión, filtros avanzados de producto y optimización SEO seria.
Tienda avanzada (más de 1.000 productos, lógica personalizada) Presupuesto de desarrollo: 7.000 € en adelante, sin techo fijo. Hosting: 100 €–300 €/mes. Proyectos B2B, marketplaces verticales o marcas con alto volumen de pedidos.
Estos rangos asumen desarrollo profesional, no una tienda montada con una plantilla gratuita sin tocar. La diferencia entre una tienda hecha a medias y una bien ejecutada no siempre se ve a primera vista, pero sí se nota en la tasa de conversión y en el posicionamiento orgánico.
Qué significa "que funcione de verdad"
Funcionar de verdad quiere decir vender, no solo estar publicada. Hay tiendas que llevan años online y no han generado ni una venta orgánica porque nadie las encuentra. Los elementos que separan una tienda funcional de una que solo existe:
- Velocidad de carga real por debajo de 3 segundos en móvil. Google lleva años penalizando webs lentas en rankings y las abandona el usuario antes incluso.
- Fichas de producto con contenido útil, no descripciones copiadas del proveedor. El contenido duplicado destroza el posicionamiento.
- Proceso de compra sin fricción: menos pasos, pago como invitado disponible, mensaje de confirmación claro.
- SEO técnico desde el inicio: estructura de URLs, sitemap, robots.txt, schema de producto y precio para que Google muestre rich snippets.
- Analytics configurado correctamente: si no mides de dónde vienen tus ventas, no puedes mejorarlas.
Nada de esto es un lujo. Es el mínimo para que la inversión en desarrollo tenga algún retorno.


